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Lactancia y alimentación

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Lactancia y cuidado de las mamas

Psic. Gabriela De Caro

Amamantar es todo un tema y cada neonatólogo tiene su librito pero a medida que pasan los días y uno va viendo como viene la mano, lo ideal es respetar lo que dice el médico pero también aplicarle sentido común e ir haciendo las cosas de manera que nos queden lo más cómodas posibles.

Al principio, es más bien un régimen de libre demanda. Tus pechos están al servicio del bebé por un tema de vínculo. Pero, en vistas de que vas a volver a trabajar, paulatinamente hay que pasar de un régimen de libre demanda a una demanda controlada si no, es un caos.

El bebe hace aproximadamente siete u ocho ingestas diarias. O sea, cada tres horas comen y se controla igual que las contracciones, de principio a principio. Por ejemplo, si empieza a comer a las tres de la tarde, no importa si termina media hora o una hora después, a las seis aproximadamente va a estar pidiendo otra vez. La primera vez que se prende es a voluntad. Después el ciclo es: 10 minutos de un lado, provecho, 10 minutos del otro, provecho. Si comen menos de 10 minutos no hay que preocuparse porque en seis minutos el bebe se alimenta, después los otros cuatro son de mimito, de yapa pero obviamente igual sacan leche.

Lo que si es importante es que no coman poco muchas veces porque se acostumbran a eso y en vez de comer cada tres horas, piden antes y viven prendidos de la teta lo que es inviable a los efectos de la madre. Esto no significa que hay que forzarlos a comer. De hecho, si se duermen profundo con una teta, es porque no tienen más hambre. Sí significa que entre mamada y mamada por lo menos deben de pasar dos horas para que las mamas se recarguen con buena leche y para irlos llevando a la demanda controlada que no es ni más ni menos que enseñarles que se adapten a los horarios cómodos para ambos.

Antes, durante y después de darles de mamar es bueno tomar agua (no menos de medio litro por vez) dado que eso ayuda a la producción de leche.

La posición para dar de mamar es panza con panza, sosteniendo bien al bebe para que se sienta seguro.

Para mamar, el bebe tiene que agarrar bien todo el pezón e inclusive parte de la areola, para que no trague aire.

Si se le da primero la teta derecha, la próxima vez hay que empezar por la izquierda.

Alimentar al bebe obviamente es muy importante pero también es importante estar descansada, de lo contrario, todo parece 30 millones de veces más difícil. Por esta razón, hay que aprovechar a dormir cuando el bebe duerme. A medida que crece, duerme menos de día y más de noche.

Lo mejor es que el bebe tome su última teta cuando nosotras nos vamos a dormir para que el tirón más largo lo haga cuando todos dormimos y el descanso sea mayor y mejor. Lograr todo esto lleva tiempo y constancia con la rutina para que el niño aprenda.

Respecto a los pañales…hay quienes cambian a los bebes antes de comer. Hay quienes lo cambian luego de comer porque habitualmente mientras comen se hacen pero también pasa que al cambiarlo después de comer, los bebes se enfrían y se favorecen los cólicos. Hay quienes lo cambian entre teta y teta. Hay que ir probando y viendo lo que a uno le da mejor resultado. No hay una formula única, el objetivo es mantenerlos limpitos. Esto no implica cambiarlos permanentemente, tampoco implica dejarlos con los pañales sucios por horas, pero tampoco les pasa nada si terminan de comer, están dormidísimos pero se hicieron y los acostamos a dormir dos horitas hasta la próxima mamada.

Si están dormidos es porque no les molesta, de lo contrario….se hacen notar.

No siempre los bebes lloran por que tienen hambre. O sea, no lo gratifiques siempre con comida porque eso genera un aprendizaje que después con el devenir de los años le puede condicionar una adicción a la comida y obesidad garantizada.

Si no es la hora de comer, fijáte si no tienen frio, calor, dolorcito de panza, gases, etc antes de enchufarle la teta casi instintivamente.

Cuando se logra pasar a ese régimen de demanda controlada, la lactancia tiene que pasar a formar parte de la rutina junto con el sueño y el baño y ayudar también a marcar el ciclo día – noche.

Durante el día, no importa donde le das de comer, si hay gente o ruido ambiente o música. El niño tiene que aprender que de día, a pesar de que él se duerma, la vida sigue. De hecho, no dejes de hacer ruido porque esté dormido, no hables bajito ni saques la música. Lo que si es importante es que se marque el quiebre con la noche. Si la rutina nocturna es baño, teta y cama, el ritmo debe bajar, tiene que ser todo relajado. El baño tiene que ser suave, tibio. Le podés dar de mamar acostada (siempre panza con panza), con el cuarto a media luz, hablandole bajito. En fin…tranquilidad hasta que se duerme.

Una o dos veces al día te recomiendan lavarte las mamas con agua boratada (1 cucharada de borato de sodio por cada litro de agua hervida). Si tenés mucha leche, te recomiendo ordeñarte y empezar a guardar leche en bolsitas especiales para freezer.

Ordeñarte permite almacenar leche para cuando trabajes y además te da más libertad cuando estás de licencia maternal ya que no es necesario que estés.

Esto implica que hay que prever y guardar distintas cantidades. Algunas de 30 cc bastantes de 90 cc y las que más puedas de 120 o 150 cc. Las bolsitas tienen que tener escrito con marcador indeleble la fecha y los centímetros cúbicos que contiene. No hay un momento específico para ordeñarse. Hay que ir viendo. Si las mamas se te llenan más rápido de lo que el bebe pide, te podés ordeñar parte y dejar para darle teta o podés ordeñarte todo y darle mema y lo que te sobre, congelás.

Si el bebe se saltea una mamada porque está durmiendo, te vas a tener que ordeñar porque si no te duelen horrible las mamas. Si notás que cuando le diste de mamar, no te las vació…te podés ordeñar.

La leche materna dura 8 horas fuera de la heladera, 24 en la heladera y 6 meses en el freezer.

No se hierve, se calienta a baño maría fuera del fuego hasta que esté a 37 grados

(si te hechás una gotita en la mano y no la sentís es que está a la misma temperatura de tu cuerpo). También se puede calentar en microondas. Se descongela a temperatura ambiente o a baño maría (empezá a descongelar las primeras bolsas que guardes y dejá para el final las últimas).

Te recomiendo usar Protectores mamarios descartables porque los pezones se ponen sensibles y molestan con el roce de la ropa interior.

Si se te agrietan o lastiman los pezones, te recomiendo comprarte intermediarios de siliconas de Avent y usar una pomada (una cicatrizante que después te sirve para cualquier lastimadura).

Previo a darle de mamar, si o si es necesario lavarse para que no tengas gusto o resto de pomada.

La alimentación de la madre no pasa por la leche. O sea que no es la comida nuestra lo que le provoca gases al bebe sino la propia inmadurez de su sistema digestivo. De hecho, los cólicos y gases disminuyen a medida que pasan los meses. Es importante comer sano pero no más que eso.

Lo único que si pasa a la leche es la nicotina y el alcohol.

Si después de comer le viene hipo, volvelo a poner en la teta que al chupar se le va. Si le viene al rato de haber dejado de mamar hay que dejar que se le vaya solito.

Dar de mamar no solo alimenta al bebe, también ayuda a que el útero se retraiga. Por eso, las primeras veces, al dar de mamar se siente un leve dolorcito en la matriz.

 

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