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Lactancia y alimentación

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Viandas y meriendas

Virginia Natero

Comenzó marzo y los niños vuelven a las aulas. La familia de a poco organiza los horarios del año lectivo. Un aspecto no menor será organizar el menú semanal. Todos los niños deben llevar alguna merienda al centro educativo donde concurren y muchos también deben llevar viandas, dado que almuerzan allí. Es vital hacerse un tiempo para planificar las comidas. De esta forma se evita estar pensando cada día en el tema a las apuradas, se puede llegar a ahorrar dinero en las compras y, por sobre todas las cosas, se asegura una comida balanceada.

La Licenciada en Nutrición Virginia Natero, chef y referente de Tu bebé, ofrece algunos consejos para que las viandas y meriendas escolares no sean un dolor de cabeza para papá y mamá.

Viandas

Lo primero que hay que tener en cuenta es que los alimentos deben variar en la semana: si el niño lleva un día pastas, al día siguiente puede llevar un puré de papas; si un día lleva pollo, al otro día que sea pescado. También se recomienda que cada plato presente variedad de alimentos. Lo ideal es que cada vianda ofrezca algún alimento rico en proteínas: como las carnes (pollo, vaca, pescado) o el huevo; y una guarnición que incluya verduras y/o cereales (arroz, pastas, polenta). Es bueno sumar algún lácteo, para asegurar un aporte de calcio. Pueden ser quesos o salsas con leche. El postre también es una oportunidad para los lácteos (flan, arroz con leche, etc.) o puede ser la oportunidad para ofrecer una fruta.

Es fundamental asegurar la conservación de los alimentos. Por eso hay que pensar en una buena lanchera que mantenga fresca la preparación. En marzo hay todavía días muy calurosos, por eso es recomendable evitar las comidas que puedan ponerse en mal estado rápidamente, como los preparados con mayonesa, fiambres, etc.

Se debe tener cuidado con las porciones es los tuppers, muchas veces parece poca comida y las porciones terminan siendo demasiado grandes.
Si el niño tiene una alimentación variada y nutritiva entre el colegio y el hogar, y si su peso está dentro de los márgenes establecidos, se pueden hacer concesiones semanales y permitir alguna vez alimentos menos saludables. Se sabe que no es lo ideal, pero a ellos les encantará.

Meriendas

Los snacks, galletitas y alfajores (con muchas calorías, sal, azúcares y grasas poco saludables) son una gran tentación para que las familias resuelvan rápidamente las meriendas. Además son alimentos atractivos y sabrosos para los niños, pero estos alimentos en exceso llegan a ser negativos para su salud.
La acción de los padres es fundamental para generar buenos hábitos alimenticios. Hay infinidad de opciones para proponer meriendas saludables, sólo se necesita un poco de creatividad. Algunos ingredientes pueden ser: frutas, cereales, yogures, quesos no muy salados ni grasos, panes, tortas, galletas caseras y frutos secos, semillas y similares (almendras, nueces, maní sin sal, girasol, pasas de uva, ciruelas pasas, etc.).

Es fundamental tener en cuenta los gustos del niño y pensar combinaciones y formas de presentar los alimentos que sean atractivas (mezclar colores, texturas, etc.). Además deben ser fáciles de comer, para que puedan aprovechar al máximo el recreo, que tanto les gusta.

Es importante recordar que a la hora de la merienda normalmente hace 2 horas que comieron y en 2 horas más van a comer nuevamente, por tanto se debe considerar que la cantidad de comida debe ser pequeña.

La hidratación es fundamental en todas la etapas de la vida y especialmente en la niñez. La merienda y la vianda siempre deben ir acompañadas de agua. Los jugos son una opción, pero no para todos los días.
 

 

 

Virginia Natero

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