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Alimentos funcionales: probióticos, ¿qué son?

Analia Pages Lic en Nut.

Los alimentos aportan energía, nutrientes, agua y otros compuestos fundamentales para la vida. Los alimentos que en forma natural o procesada, contienen componentes beneficiosos para la salud, más allá del aspecto nutricional, se denominan “alimentos funcionales”.

Los probióticos son microorganismos (bacterias o levaduras) vivos, cuya ingesta en cantidades adecuadas y en forma sostenida en el tiempo, es beneficiosa para la salud del ser humano.

Los prebióticos son el alimento de los probióticos, por lo tanto estimulan el crecimiento de las bacterias buenas, beneficiando la salud.

Los prebióticos, son carbohidratos complejos no digeribles, que actúan en el colon produciendo sustancias que contribuyen a disminuir el riesgo de infecciones intestinales y previenen la constipación. Se encuentran en forma natural en gran cantidad de frutas y verduras como banana, cebollas, papas, espárragos, ajo, entre otros. También están en alimentos procesados con adición de fructooligosacaridos (FOS).

Las principales funciones de los probióticos en la microflora:
• la recuperación de la energía proveniente de los alimentos no digeridos ni absorbidos en el intestino delgado.
• la producción de algunas vitaminas (K, B6, B12, B9), que pueden ser absorbidas y aprovechadas por el organismo.
• Propicia de barrera frente a la multiplicación de patógenos oportunistas (bacterias negativas); e inhibe su crecimiento.
• contribuye a la maduración del sistema inmune del recién nacido, estimulando especialmente el desarrollo de la tolerancia oral a antígenos de la dieta y bacterianos y a la producción de Inmunoglobulina A (IgA) secretora de intestino delgado.

Para que los probióticos tengan el efecto deseado en las personas, su consumo debe ser regular y sostenido en el tiempo. Una vez que se suspende su ingesta, desaparece el efecto.

Las propiedades probióticas dependen de cepas específicas (del tipo de bacterias o levaduras), por ello se rotula en los productos el nombre de las cepas presentes y la cantidad, con el propósito de que el consumidor pueda identificarlas y asociarlas a los beneficios que desea obtener. Por ejemplo, algunas ayudan a tratar y prevenir diarreas, otras tienen efecto sobre infecciones respiratorias altas, sobre síndrome de intestino irritable, o sobre los cólicos del lactante. Se recomienda consular a un profesional para aplicarlo correctamente.

La mayoría de los probióticos que se comercializan en alimentos son de los géneros Lactobacillus o Bifidobacterium. Existen también microorganismos no lácticos que se usan como probióticos, como algunas cepas de Escherichia coli o levaduras como Saccharomyces boulardii, este último, aislado a partir de la piel de una fruta tropical en China, donde se usaba para curar la diarrea especialmente en los niños como tratamiento casero.

Podemos encontrar los probióticos en alimentos tales como productos lácteos fermentados como yogur, bebidas lácteas, leches cultivadas y quesos, a los que se ha agregado cultivos vivos y conocidos. Hay otros alimentos no lácteos con el agregado de probióticos como el chucrut o bebidas de soja fermentadas, y suplementos nutricionales.

En conclusión:

• La principal diferencia entre pre y probióticos es que los primeros forman parte de los alimentos y los probióticos son bacterias ¨buenas ¨ agregadas a los alimentos.
• Los beneficios de los probióticos se logran al consumirlos en cantidades suficientes y en forma permanente.
• Los efectos dependen de las cepas específicas, no todos los probióticos tienen los mismos efectos.
• Se encuentran agregados a los alimentos o como suplementos nutricionales.
• Los prebióticos se encuentran en frutas y verduras que consumidas en forma regular y frecuente ejercen estos efectos.
 

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