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Lactancia y alimentación

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Publicidad de alimentos poco saludables

Miguel Kazarez y Florencia Rosas

Más del 90% de los alimentos publicitados para niños contienen un alto porcentaje de grasas, sal y azúcares. Estos alimentos son los principales responsables de la obesidad infantil y favorecen el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles.

Actualmente la publicidad les llega a los niños no solo por la televisión, sino también por las redes sociales, páginas web y dispositivos móviles, entre otros; de esta forma las empresas logran una comunicación más directa y personalizada con su población objetivo.

Es importante destacar que tanto niños como adolescentes tienden a ser más vulnerables que los adultos frente a la promoción y publicidad de alimentos. Según un estudio de UNICEF de 2013 (Estudio exploratorio sobre la promoción y publicidad de alimentos y bebidas no saludables dirigida a niños en América Latina y el Caribe), se observa que:

-La exposición de al menos 30 segundos a comerciales de alimentos en televisión puede influenciar las preferencias de alimentación de los preescolares.

-Hay una asociación significativa entre la prevalencia de niños con sobrepeso y el número de comerciales en los canales infantiles observados, especialmente con aquellos que estimulan el consumo de alimentos.

-La colocación de personajes, diseños decorativos y endoso de deportistas famosos en el empaque influye tanto en la percepción del sabor como en las preferencias de los niños.

-Las declaraciones de propiedades saludables (rico en calcio o en omega 3) lleva a los niños a preferir el sabor de los productos con dichas declaraciones y percibirlos como más saludables que aquellos que no las tienen.

Por otro lado, es importante tener presente que la sensibilidad es la llave para la memoria de alimentos; es decir la memoria está influenciada en gran parte por los sentimientos más que por el conocimiento. La emocionalidad tiene una gran influencia sobre el consumo. La ingesta de dietas ricas en azúcares y grasas se relaciona, en ocasiones, con niños con problemas y un nivel de estrés alto; esto se debe a que dichos alimentos se asocian con sentimientos de recompensa y es por ello, que en esas situaciones se tiende a ingerir dichos alimentos. Lo mismo acontece en el caso del consumo de comidas rápidas, los niños perciben dicha comida como divertida, relacionada a tiempos sociales y fiestas animadas. Todo esto promueve aspectos relacionados con la memoria fijada a un alimento.

El rol de la familia en los niños influye de forma decisiva, dado que éstos aprenden imitando a los mayores en todo. Es así, como los buenos y malos hábitos se incorporan en todos los órdenes de la vida, incluyendo la alimentación. Es importante tener presente que son los adultos los encargados de seleccionar la comida de los más pequeños pero no por ello las deben convertir en aburridas y monótonas. Comer toda la familia junta es importante, dado que la separación de los niños de los adultos suele dar lugar a hábitos poco recomendables. Por otro lado, es importante la supervisión de los adultos frente a los programas de televisión que ven sus hijos así también como los usos de móviles y computadoras. Y se los puede sensibilizar además de los riesgos de consumir estos alimentos y bebidas promocionados en esos espacios, con altos contenidos de grasa, azúcar y/o sodio. Por último, es bueno recordar que se recomienda apagar la televisión durante las comidas y la tarea escolar.

 

 

Licenciado en Nutrición Miguel Kazarez, miguelkazarez@gmail.com

Licenciada en Nutrición Florencia Rosa, mflorenciarosa@gmail.com

 

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