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Diabetes infantil

Licenciada en Nutrición Virginia Natero

Para cualquier madre escuchar que su hijo tiene diabetes es razón de preocupación y alarma; es una de esas enfermedades que su fama la precede. Por eso aquí se destina un espacio para hablar de su tratamiento y recordar que se puede sobrellevar sin grandes problemas.
La diabetes consiste en la presencia de hiperglucemia, o sea, azúcar alta en sangre, debido a la falta o a la poca secreción de insulina.

La Insulina se produce en el páncreas. Se necesita para que el azúcar proveniente de los alimentos entre en las células, de esta forma las células utilizan el azúcar como fuente de energía. Cuando esto no sucede el azúcar en sangre sube. Se puede identificar por síntomas como sed, cansancio, pérdida de peso y hambre, entre otros.
En la niñez y juventud la diabetes más frecuente es la diabetes Tipo 1, de origen autoinmune, donde se genera un déficit total de insulina. Este tipo de diabetes tiene un debut abrupto y agudo, que normalmente requiere internación. Poco tiempo después de que se diagnostica el paciente debe comenzar a inyectarse insulina.

Por otro lado, está la diabetes Tipo 2, poco frecuente en infancia; pero actualmente se están encontrando cada vez más casos de este tipo en niños. La diabetes T2 no tiene un debut claro, hay una producción de insulina pero no es la adecuada. El origen de este tipo de diabetes está vinculado a la genética de la persona, al exceso de peso y a la falta de actividad física.

Los pilares del tratamiento de la diabetes son: alimentación, educación, auto-monitoreo (de la glucemia), actividad física y el tratamiento farmacológico. El objetivo del tratamiento es mantener la glucemina dentro de valores normales, para asegurar una buena calidad de vida a la persona.
El manejo de la diabetes en niños tiene ciertas dificultades añadidas. Suelen tener un apetito más irregular, una mayor facilidad para el vómito y la diarrea, y una mayor sensibilidad a la insulina. Además el ejercicio que realizan es discontinuo, y resulta difícil de cuantificar.

Uno de los problemas más grandes que suelen tener estas familias es la comida, ¿cómo debe ser la alimentación del niño diabético? La alimentación debe ser parecida a la de cualquier niño de su edad: con presencia de vitaminas, minerales y la mayoría de los nutrientes que aportan energía (proteínas, hidratos de carbono, lípidos). Sin lugar a dudas, se recomienda eliminar los azúcares simples (azúcar de mesa y miel). La clave para lograr un buen control es lograr el equilibrio en la alimentación, adecuar al niño al plan de insulinas y que realice actividad física. En este trabajo la familia debe ser acompañada por un equipo de salud.

Suele preocupar el uso de edulcorantes en niños. Lo que los padres deben tener claro es que son seguros y no producen cáncer. Cuando el equipo de salud los receta, los pueden usar como un recurso para mejorar el sabor de la alimentación de sus hijos.

La diabetes es una enfermedad difícil para el niño y su familia, pero a partir de los avances en la ciencia, el conocimiento de la enfermedad y la disponibilidad de alimentos con edulcorantes han permitido que se logre una mejor calidad de vida.
 

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