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¿Qué son las vegetaciones?

Fernando Prego

Las vegetaciones son un tejido linfoide esponjoso que se encuentra en la parte más superior de la garganta, al fondo de las fosas nasales, y que forman parte del llamado anillo de Waldeyer.

La función de las vegetaciones es la captación de sustancias nocivas (bacterias, virus, polvo…) para procesarlas y activar la respuesta inmune a las defensas. En los niños las vegetaciones suelen tener un tamaño más grande debido a la gran actividad del sistema inmune que se expone por primera vez a una gran cantidad de agentes extraños. Alrededor de los 3 a 6 años de edad, las vegetaciones suelen presentar su mayor tamaño, aunque este rango de tiempo puede ampliarse e incluso los adultos pueden presentar hiperplasia de vegetaciones.
En muchas ocasiones las vegetaciones van reduciendo de tamaño con el crecimiento del niño. Pero cuando no sucede , el médico prescribirá tratamientos para disminuir la inflamación a este nivel. El pediatra, médico cercano al niño, es el primero en detectar los síntomas que pueden indicar un problema; es por esto que consultamos con el pediatra Fernando Prego.

¿Qué son las vegetaciones?
La mayoría de las infecciones que se dan en los niños tienen como puerta de entrada la garganta o la nariz. Es por esta razón que la naturaleza prevé un círculo de defensa alrededor de esta zona que son las llamadas amígdalas. Dos de ellas se ven a simple vista, pero existen muchas más, atrás de la nariz, atrás de la lengua, en la laringe... Estas funcionan como mecanismos de defensa que atajan, en primera instancia, los microbios, virus u otros intrusos que entran allí. Esas “aduanas de defensa” se ponen en alerta, aumentan de tamaño y la actividad cada vez que hay una infección. Al ser tan frecuentes las infecciones en la etapa de la niñez ese tejido se hipertrofia, aumenta de tamaño debido a una infección pero no le da el tiempo de reducirse antes de que surga una nueva infección. Este ciclo empieza nada más nacer el niño, las amígdalas van creciendo en tamaño y se mantienen así hasta la mitad de la edad escolar, cuando su crecimiento empieza a declinar. Para el final de la edad escolar las amígdalas alcanzan el tamaño que tendrán durante la vida adulta.

¿En qué momento se convierten en un problema?
Cuando dejan de ser un amigo, o sea, cuando están colonizadas por un microbio. En ese momento el niño hace fiebre porque hay un bichito dentro que no ha podido curarse. También se convierten en un problema cuando, por su volumen, empiezan a molestar la respiración o el desarrollo de las vías respiratorias y comienzan a obstruirlas. Un síntoma que puede delatar esto es, por ejemplo, cuando los niños roncan de noche, babean la almohada, tienen una voz nasal o el paladar ojival

¿Cuál es el mejor tratamiento a seguir? ¿Se recomienda operar?
Cuando empiezan a manifestarse los síntomas no hay una edad ni una indicación general, hay indicaciones puntuales.
Por ejemplo, si hay una obstrucción en la respiración, es decir que el niño no está respirando bien, ronca de noche, babea la almohada, tiene cuadros de otitis o de garganta frecuentes, ese tejido pasó de ser un amigo y es un enemigo. De todas maneras, antes de operar, se intenta siempre un tratamiento médico. Los otorrinos son muy expertos y tratan de realizar tratamientos terapéuticos médicos. Si eso fracasa, a veces, puede terminar el caso en cirugía.
Actualmente, los médicos tratan de no sacar las amígdalas, aunque hubo “modas” pasadas al respecto. Lo que sí se operan son las vegetaciones, cuando están de más. Las amígdalas solo se extraen mediante cirugía en casos de problemas muy puntuales.

¿Es una operación de riesgo?
No, es de bajísimo riesgo y la calidad delvida del niño mejora claramente.

Ante los síntomas que describió, ¿cuál es el especialista al que hay que consultar?
En primera línea siempre se debe consultar con el pediatra, pues su rol es estar al lado de la familia, y es quien conoce toda la historia clínica del niño. El pediatra será el encargado de orientar a los padres, pero el especialista que maneja las afecciones como estas es el otorrino.

PARA DESTACAR:

1. La función de las vegetaciones es la captación de sustancias nocivas (bacterias, virus, polvo…) para procesarlas y activar la respuesta inmune a las defensas.

2. La mayoría de las infecciones que se dan en los niños tienen como puerta de entrada la garganta o la nariz, es por eso que existen las amígdalas.

3. Las amígdalas son como “aduanas de defensa” que ponen en alerta, aumentan de tamaño y la actividad cada vez que hay una infección.

4. En los niños las vegetaciones suelen tener un tamaño más grande debido a la gran actividad del sistema inmune que se expone por primera vez a una gran cantidad de agentes extraños.

5. Para el final de la edad escolar las amígdalas alcanzan el tamaño que tendrán durante la vida adulta.

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