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Lactancia y alimentación

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La importancia del desayuno

Verónica Monteverdi

Cuando se habla de nutrición y dietas, una de las cosas que más se escucha es que hay que cumplir con las cuatro comidas diarias y que una de las más importantes es el desayuno.

Y realmente es así: la primera comida del día es fundamental, especialmente para los niños. Un desayuno deficiente puede influir negativamente en nuestra salud y en la de nuestros hijos.
Pero, ¿por qué es tan importante? Es la primera ingesta, luego de 8 a 10 horas de ayuno nocturno. Es un hábito alimentario que llega a condicionar el estado físico, psíquico y nutricional, no solo de niños y adolescentes sino de todas las edades. Los niños están en una etapa de gran crecimiento y desarrollo, mientras que los adultos deben enfrentar múltiples actividades durante el día; es por esto que ambos requieren de una dieta variada y equilibrada que cubra sus necesidades básicas de alimentación.

¿Por qué es tan importante para los niños particularmente el desayuno?
El desayuno es la comida más importante del día, el combustible del día para chicos y para grandes. En los niños es necesario para que se dé un crecimiento y desarrollo óptimos. Arrancar el día con un buen desayuno asegura un buen aporte nutricional, mejora el rendimiento físico e intelectual, mejora la actitud escolar o liceal y también contribuye a prevenir el sobrepeso o la obesidad infantil.

¿Por qué contribuye a prevenir el sobrepeso infantil?
Contribuye en gran parte a prevenir esta enfermedad porque el 25% de las calorías totales del día se deben cubrir en el desayuno. De esta manera se distribuyen mejor las calorías durante el día y se evita ese “picoteo” entre horas que, en general, no suele tener una elección adecuada de alimentos.

¿Qué consejos puede dar a los padres cuyos niños no quieren desayunar?
Lo primero que hay que decir, es que es importante que los chicos desayunen siempre, y para que eso suceda tienen que ver a sus papás desayunando también. Es importantísimo predicar con el ejemplo, si siempre hay excusas en los padres como la falta de tiempo o la inapetencia a esa hora del día no hay una convicción de parte de adultos en mostrar un modelo de referencia a los chicos. Hay que recordar que es en la primera infancia cuando se forman los hábitos que van a prolongarse el resto de la vida.

¿Qué se recomienda que ingieran los niños en el desayuno?
Los niños deberían ingerir, por ejemplo, leche, yogur o un trozo de queso que aportan fundamentalmente proteínas y calcio para sus huesos; para sus músculos se puede acompañar de cereales, preferentemente pan o galleta de grano integral porque tienen más vitaminas y minerales. Los cereales pueden ir acompañados de mermeladas que aportan hidratos de carbono. Se aconseja que coman fruta a media mañana porque aporta vitaminas, minerales, fibra y ayuda a mantener un peso saludable. Lo importante es que los niños obtengan la energía de todos estos alimentos para que puedan cumplir con todas las exigencias del día.

¿Qué tiempo hay que dedicarle al desayuno?
Las familias tienen que empezar a ordenar un poco más la alimentación, prestarle la atención necesaria, tener horarios regulares (que no son necesariamente horarios estrictos). Si uno se acuesta tarde, en general se levanta tarde y ya no hay tiempo para el desayuno. Hay que ser respetuoso con los horarios para que a la mañana haya apetito y tiempo para desayunar. Los padres debene ser muy cautelosos en la selección de alimentos saludables, ofreciéndoles a los niños en casa alimentos variados con diversos nutrientes, sabores y colores para que sean atractivos.
Al desayuno hay que dedicarle al menos de 15 a 20 minutos diarios. La instancia del desayuno no es únicamente el momento para alimentarnos o nutrirnos, también es el momento de compartir afecto y dialogar en familia.

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