tu bebé

Lactancia y alimentación

Imprimir Enviar

Mastitis durante la lactancia

Ginecólogo Gonzalo Sotero

La mastitis es un proceso infeccioso de la mama que habitualmente produce dolor, rubor y calor locales, junto con reacciones generales como fiebre malestar y, a veces, náusea y vómitos.

La definición actual incluye fiebre de 38,5° o más, escalofríos, síndrome gripal, malestar generalizado y una zona triangular hinchada, rosada o roja, dolorosa y caliente en el pecho.
La mastitis intraductal es la más frecuente de todas. Su tratamiento médico suele ser tanto más exitoso cuanto más temprano se inicia. Consiste principalmente en lo siguiente:
• reposo en cama hasta la desaparición de la fiebre, por lo menos
• drenaje adecuado de la mama enferma, por la succión frecuente del bebé (cada dos horas) y por extracción con sacaleche manual o con bomba;
• utilizar un antibiótico adecuado de 10 a 14 días; el cefadroxilo no perjudica al bebé y su mamá puede tomarlo cada 12 horas;
• mientras haya dolor, fiebre e inflamación, debe tomarse un buen analgésico que a la vez sea antiinflamatorio, como lo es el ibuprofeno;
• los paños fríos alivian el dolor y disminuyen la congestión sanguínea, pero deben ser reemplazados por paños húmedos calientes unos minutos antes de dar de mamar, para favorecer la bajada de la leche.
Con todas estas medidas, si se inician dentro de las primeras 24 horas de presentada la mastitis, el resultado habitual es una mejoría evidente de la fiebre, la inflamación, el dolor y la retención de leche, en unas 48 horas. Sucede con cierta frecuencia que algunas mamás interrumpen por su cuenta el antibiótico antes de los 10 días, con el resultado frecuente de una recaída de la mastitis. El pecho que tuvo una mastitis puede producir por un tiempo variable una leche con elevada concentración de cloruro de sodio. Después de una mastitis se recomienda a la mamá probar el sabor de su leche de cada pecho por separado. Si el pecho que tuvo la mastitis excreta leche ostensiblemente salada, eso puede explicar el desinterés del niño para mamar de ese lado. En estos casos, hasta que el sabor de la leche del pecho en cuestión se equipare al sabor de la leche del lado sano, es conveniente dar pocos minutos del pecho "salado" y terminar de vaciarlo con extracción al concluir la mamada. Las mujeres que tienen, más de un episodio de mastitis requieren una cuidadosa evaluación médica y eventualmente psicológica. Las mujeres suelen estar desanimadas y propensas a abandonar el amamantamiento.
Para conocer más acerca del desarrollo de la mastitis en la lactancia conversamos con el ginecólogo Gonzalo Sotero.

¿Qué es la mastitis?
Es la inflamación de causa infecciosa de la glándula mamaria, que si bien es muy frecuente es en el periodo de lactancia también puede dar en otros casos.

¿Qué la produce durante la lactancia?
El bebe al prenderse del pezón y al succionar produce microabrasiones y microlesiones que facilitan el pasaje de gérmenes. Aparte de esto, durante el embarazo y la lactancia la paciente favorece el crecimiento de determinadas bacterias, como el estreptococo o el estafilococo que son bacterias frecuentes por las que la paciente que está dando de mamar es propensa a tener este tipo de complicación.

¿En qué momento ocurre comúnmente?
Se calcula que entre el 1% y el 3% de las mujeres que están dando de mamar desarrollan una mastitis, pero no es algo que se dé inmediatamente, sino suele ser posterior a las dos semanas y los primeros tres meses como máximo. Después que una mujer pasa este período sin desarrollar la mastitis es muy raro que se presente.

¿Cuáles son los síntomas?
Es muy importante hacer la diferenciación entre los síntomas de la mastitis y de la bajada de leche, ya que muchas madres los confunden. Es normal que la mujer sienta los pechos tensos, calientes e incluso estén como afiebradas pero se da de manera bilateral, en general lo siente en amas mamas, es un malestar simétrico digamos y es algo momentáneo.
En cambio la mastitis tiende a ser algo más puntual, es un dolor localizado una mama ya que es difícil que se dé en las dos, con elementos fluxivos, elementos rojos digamos de inflamación que duelen puntualmente y se acompaña de fiebre.

¿Cómo se trata?
Lo ideal es tratar de prevenirla manteniendo una buena higiene de los pezones, tratar de que las mamas queden lo menos turgentes posibles (si aún queda leche luego que el bebé tomó extraer el restante del pecho, vaciarlas lo más posible como se dice habitualmente).
Si se llega a hacer una mastitis no supurada, o sea libre de abscesos, se trata con antibióticos; y si llegan a haber lastimaduras se puede proceder a drenar la mama.

¿A qué se refiere con una buena higiene del pezón?
Después de dar de mamar higienizarla bien, cuidar que no tenga microabrasiones o lesiones, en el caso que las haya colocarse una pomada cicatrizante como puede ser la crema de caléndula e incluso hoy en día existen los protectores o aireadores de pezones que son recursos que ayudan a cuidar las mamas.

¿El antibiótico no genera ningún contratiempo en la lactancia?
No, se utilizan medicamentos que no generen interferencias con el amamantamiento del bebé, incluso se busca la manera de estimular la lactancia por más que la paciente esté desarrollando la mastitis, no hay porque interrumpirla.

¿En qué momentos se puede producir la mastitis fuera del período de lactancia?
Hay casos de mujeres que desarrollan mastitis sin estar dando de mamar, por ejemplo una paciente que tuvo familia hace cinco años y se le presenta, en esos casos las implicancias son diferentes, en primer lugar porque el origen es otro porque la lactancia no está de por medio y también hay que descartar otras complicaciones que se expresan de igual manera que la mastitis como puede ser un tumor de mama. 

Temas relacionados