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Tos convulsa

Dra. Alicia Fernández

Qué es, cómo se contagia y se previene esta enfermedad

La tos convulsa, es una enfermedad respiratoria, provocada por una bacteria cuyo nombre es Bordetella pertussis. No es una enfermedad viral sino bacteriana y esa es la razón por la que en su tratamiento se incluyen los antibióticos.
Los trabajos publicados por el Dr. Jorge Quian y colaboradores en los años 2006 y 2011 en Archivos de Pediatría del Uruguay, revista oficial de la Sociedad Uruguaya de Pediatría destacan que “la introducción de la vacunación determinó un descenso importantísimo en la frecuencia de la enfermedad. Pero también que en la década de 1990 y principios del 2000 se comenzaron a describir cambios en la presentación, con aumento de los casos en adolescentes y adultos jóvenes, con cuadros que no eran característicos. Simultáneamente varios reportes alertaron sobre el incremento de los casos en lactantes pequeños, no protegidos todavía por la vacuna, algunas de estas presentaciones de suma gravedad incluso mortales”.
A medida que pasan los años la inmunidad disminuye y es por eso que niños mayores, adolescentes y adultos pueden padecer la enfermedad, siendo la fuente de contagio de los lactantes menores de 6 meses que son el grupo más vulnerables.
Según datos actualizados al 2010 de la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad producida por Bordetella pertussis ocupa el quinto lugar en las causas de muerte prevenibles por vacuna y a pesar de la amplia inmunizacióncausa aproximadamente 16 millones de casosde tos ferina y unas 195 000 defunciones cada año, principalmentede lactantes de los países en desarrollo.
Estudios realizados en varios países, entre ellos el nuestro, han demostrado que quienes contagian a los niños aún no protegidos por la vacuna son los adolescentes jóvenes, muchas veces padres de esos bebes y los adultos.La tos prolongada, tanto en el paciente como en su núcleo familiar, es uno de los pilares epidemiológicos de mayor valor para la sospecha clínica.
La forma de trasmisión y contagio es como en cualquier infección respiratoria, a través de las gotitas que eliminan al toser, hablar, estornudar, quienes tienen la enfermedad.
El período de incubación (asintomático o sin síntomas) es por lo general de 5 a 10 días, aunque puede ser de hasta 21 días. El enfermo puede contagiar la enfermedad desde la aparición de los síntomas hasta tres semanas después del inicio de los episodios de tos. El período de contagio se reduce a cinco días después que se inicia el tratamiento con antibióticos
La enfermedad comienza como una infección leve de las vías respiratorias superiores. Al principio, los síntomas son similares a los de un resfriado común: estornudos, rinorrea (secreciones por la nariz), habitualmente cursa sin fiebre y tos leve. En el plazo de dos semanas, la tos se vuelve más intensa y se caracteriza por muchos episodios de tos rápida (accesos o ataques) , se ponen rojos e incluso azules durante los mismos y muchas veces termina el episodio con un vómito. Estas crisis de tos pueden repetirse varias veces al día y son más frecuentes durante la noche. Es habitual que estos bebes no tengan fatiga fuera de las mismas y no parezcan estar enfermos.
El tratamiento de la enfermedad requiere del uso de antibióticos adecuados con el objetivo de eliminar la presencia de la bacteria de las secreciones y disminuir rápidamente la capacidad del paciente para contagiar la enfermedad a otros. Es importante consultar al médico ante los síntomas que hagan sospechar la enfermedad, para iniciar el tratamiento adecuado a la brevedad. También deben recibirlos, las personas del entorno inmediato del paciente, independientemente de la edad y estado de vacunación.

 

Se definen como casos sospechosos las personas que presentan:


• Tos persistente de al menos 14 días de duración
• Tos de cualquier duración, en forma de accesos o acompañada de 1 o más de los siguientes síntomas o signos: vómito luego de la tos, pausa respiratoria (apnea), cianosis (color azulado), convulsiones, estridor inspiratorio (es un ruido característico cuando finaliza la tos), antecedente de contacto con un caso sospechoso.
Se definen como contactos de tos convulsa:
• Aquellos que viven en contacto estrecho con el caso (enfermo) o entran en contacto directo con secreciones del enfermo sin utilizar medidas de barrera (tapaboca que incluya nariz y boca). Los contactos deben ser tratados con antibióticos ( consultar a su médico )


Para prevenir la enfermedad se recomienda:


• Vacunar a los lactantes respetando el esquema nacional de vacunación. La finalidad principal de la vacunación antitosferínica es reducir el riesgo de tos ferina grave en la lactancia.
• Los niños menores de 5 años que no tengan las 4 dosis de pentavalente (2, 4, 6 y 15 meses) deben completar el esquema.
• Los niños menores de 6 años que no tengan las 4 dosis de pentavalente y si la última dosis de vacuna antipertussis supera los 3 años de administrada, deben recibir otra dosis de vacuna DPT.
• Usar pañuelos descartables, que cubran nariz y boca al toser o estornudar, luego descartarlos.
• Higiene de manos con agua y jabón o con alcohol gel (si están supuestamente limpias)
• Mantener a los lactantes menores de 6 meses, alejados de personas con tos o síntomas respiratorios.
• Evitar llevar a los lactantes menores de 6 meses, a centros comerciales, shoppings u otros lugares cerrados con mucha gente.
• Si es posible, evitar llevar a los lactantes menores de 6 meses a guarderías. Si bien esta no es una recomendación del MSP, la Sociedad Uruguaya de Pediatría lo puso entre sus recomendaciones siempre que la actividad de los padres lo permita.
• Al personal de las guarderías en contacto con menores de 6 meses, que si están cursando cuadros respiratorios eviten concurrir y si lo hacen que utilicen tapaboca (boca y nariz), respetando la importancia de la higiene de manos.
• Evitar la visita a recién nacidos en general, pero sobre de personas con tos o cuadros respiratorios .

• La estrategia actual del MSP es vacunar durante los próximos 2 meses: a los grupos de riesgo identificados como posibles agentes de contagio de niños pequeñospadres y madres de bebés menores de 6 meses, cuidadores a cargo de estos niños en guarderías y centros de enseñanza, personal de salud que asiste al mismo grupo etario, incluyendo también a madres embarazadas en el tercer trimestre de gestación

• Pese a la alta cobertura de vacunación que tienen los niños uruguayos (más de 95%, datos aportados por la Comisión Honoraria de la Lucha Antituberculosa, que en Uruguay se encarga del control de las vacunas), la tos convulsa, enfermedad prevenible por vacunas, no ha podido ser controlada con las políticas de vacunación como las que se desarrollan en el país. Por eso la Sociedad Uruguaya de Pediatría considera fundamental la medida adoptada por el MSP a partir del 2012 de agregar a los 12 años, junto a Difteria y Tétanos la vacuna de Pertussis acelular.
 

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