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Lactancia y alimentación

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Mi hijo se niega a comer sólidos

Algunos padres están ansiosos por introducir alimentos sólidos a su bebé. Pero es muy importante esperar hasta que esté preparado para hacer este importante cambio en su dieta.

Algunos padres están ansiosos por introducir alimentos sólidos a su bebé. Pero es muy importante esperar hasta que su bebé esté preparado para hacer este importante cambio en su dieta. Su bebé le hará saber cuando está preparado para tomar algo más que la leche materna o la formula infantil. Los primeros alimentos sólidos que tome su bebé deben ser fáciles de tragar y digerir. Los que tengan un sabor más suave serán la mejor opción para empezar. Sepa que es normal que su bebé haga un amago de vomitar o rechace la comida en los primeros intentos. No pasa nada. Simplemente vuelva a intentarlo uno o dos días después. ¡Recuerde que su bebé está aprendiendo a tragar! Tragar es muy diferente de mamar así que puede tardar un poco en aprender. Muy pronto su bebé aprenderá a disfrutar del sabor y la textura de sus primeros alimentos sólidos.

Estudios recientes indican que en lugar de basarse en la edad de los bebés para determinar si están listos para los alimentos sólidos, los padres, en cooperación con un profesional de salud, deberían considerar ciertos factores del desarrollo de los niños para decidir cuál es el momento más apropiado.
Es importante que los padres escojan el momento propicio para introducir a los bebés los alimentos sólidos - ni muy temprano, ni muy tarde. Muchos expertos creen que la introducción temprana de alimentos sólidos puede dificultar los hábitos futuros de comer. Los bebés que no están preparados para los alimentos sólidos pueden rechazarlos. Esto puede crear tensión para padres y bebés durante la comida. Por otra parte, esperarse demasiado para introducir los alimentos sólidos (algunos expertos dicen que "demasiado tarde" es al final del primer año de vida) puede crear problemas. Los bebés más crecidos pueden mostrarse desinteresados en aprender a masticar y pasarse la comida si se acostumbran demasiado a ser amamantados. Estos niños podrían también estar menos inclinados a probar los nuevos sabores y texturas que acompañan la introducción de alimentos sólidos.

La mayoría de los infantes están listos para probar alimentos sólidos entre los cuatro y seis meses de edad. Cuando los padres crean que sus bebés están preparados, deben consultar con su profesional de salud antes de comenzar. A continuación hay algunas indicaciones de que los bebés están listos para probar alimentos sólidos.

*Los bebés deben tener buen control de su cabeza. Los bebés deben ser capaces de sostener bien su cabeza mucho antes de ofrecerles comidas coladas.

*El reflejo de sacar la lengua debe haber desaparecido antes de la introducción de alimentos sólidos. El reflejo de sacar la lengua hace que los bebés empujen cosas fuera de su boca. Este reflejo evita que los bebés se asfixien con objetos pequeños. Si los niños rechazan de su boca hasta los pedacitos más pequeños de comida (hojuelas de arroz, por ejemplo), después de repetidos intentos, es posible que el reflejo de sacar la lengua esté aún presente, y los bebés no están preparados para los alimentos sólidos.

*Los bebés tratan de alcanzar y se interesan en comidas de mesa. Si los niños tratan de agarrar comida de la mano de sus padres, o si observan con gran interés a otra gente comer, pueden estar preparados para los alimentos sólidos.

*Los bebés pueden mover la lengua para adelante y para atrás, al igual que para arriba y para abajo. Los padres pueden comprobar esto observando a sus bebés.

*Los bebés pueden mover sus labios para poder tomar comida de una cuchara.

Una vez que los padres y el profesional de salud han determinado que el momento es propicio para la introducción de alimentos sólidos, los padres deben proceder despacio. Durante los primeros meses, la cantidad de comida que el bebé come no es de gran importancia, mientras que el bebé se alimente del pecho o la mamila. En realidad, al principio los niños comen para experimentar diferentes sabores y texturas, no para nutrirse.

¿Qué podemos hacer para convencerlo de que deben comer si se niegan?
Primero que nada tenemos que identificar bien, en qué momento debemos comenzar a darles otro alimento que no sea leche materna, es súper importante no adelantar ese momento. La Organización Mundial de la Salud recomienda que a partir de los seis meses, se les comience a incluir otros alimentos, además de la leche materna que continúa, es importante que sea a partir de los seis meses y no antes porque a veces darles otros alimentos desde antes, hace que a futuro los niños no realicen una buena alimentación por distintos motivos, puede ser; porque su tubo digestivo no está totalmente maduro, o porque comen demasiado poquito, o porque demoran tanto en comer, en fin por mucho motivos.

¿Es muy importante entonces, respetar el momento de la lactancia hasta los seis meses, como así también es un proceso gradual comenzar a darles sólidos, no?
Es importante, que sea oportuno y progresivo, los niños van madurando, se van desarrollando, van obteniendo sus diferentes habilidades porque van obteniendo una consistencia adecuada, a través de los sólidos que van adquiriendo. Es decir, por ejemplo, primero se comienza con esa papilla clásica para después ir agregando comidas más sólidas. Porque el reflejo de la deglución va madurando, porque no podemos pretender que niños muy pequeños, por ejemplo de seis, siete meses coman alimentos muy sólidos, como carne, o cualquier tipo de alimento demasiado consistente porque no están preparados orgánicamente aún para recibir ese tipo de alimentos y menos si no se va realizando un proceso paulatino.

¿Hay muchos papás que tienden a pensar que si los alimentos están completamente procesados, se los puede dar como papilla aunque eso implique incluir algunos alimentos un poco pesados, como ser carne, eso es correcto?
Puede resultar tranquilizante para la madre, pero no es sano para el pequeño por lo que hablábamos antes de que tipo de alimentos se les debe dar, una cosa es darle una papilla de verduras y otra es darle una papilla de verduras, mezcladas con carne, lentejas, eso ya no es muy recomendable, dependiendo, claro de la edad del niño. Y hay que ver además si el niño lo come, pero además hay que tener presente que todos los niños son distintos.

¿Pero si el niño persiste en no querer comer sólidos que hacemos?
Primero que nada descartar que el niño no tenga ningún problema específico por el cual no come, en segundo lugar ver si el niño va postergando la alimentación de sólidos, si la curva de alimentación sigue su curso normal no está mal, pero tener en claro que a los 10 meses el niño ya debe haber probado otros alimentos, no solo manejar la papilla como alimento complementario, sino ofrecerle al pequeño otras variedades, distintos métodos de cocción eso ayuda a que el niño vaya probando otros gustos y se vaya dando cuenta que es lo que le gusta.

A TENER EN CUENTA:
1- No darle alimentos sólidos al niño hasta los seis meses.
2- Cuando se comienza la ingesta de alimentos sólidos, ésta debe ser paulatina, además de comenzar con alimentos de sabor suave.
3- A la hora de darle de comer a los pequeños, dedicarles tiempo, tenerles paciencia y que los niños sientan que los papás están atentos a su comida.
4- Probar con diferentes tipos de cocción, así el pequeño también va experimentando los diferentes sabores.
5- Si el niño no acepta la comida en varios intentos consultar, porque siempre es recomendable descartar algún problemita que pueda tener el pequeño para tragar.


 

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