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Lactancia y alimentación

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Alimentación cuando el niño está enfermo

Nutricionista Luciana Lasus

Con los primeros fríos del otoño surgen las gripes, resfríos, dolores de garganta; tan característicos de esta época, que afectan en forma frecuente y más intensa a los niños.

Cuando nos enfermamos en general el apetito disminuye, pero cuando se trata de los más chiquitos nos angustiamos más, es importante seguir alimentándolos de forma adecuada para proporcionarles las vitaminas, minerales y nutrientes esenciales que los ayuden a superar estos episodios más eficientemente.

Algunos consejos para esos momentos:
- Aseguremos el aporte de líquidos, de diferentes formas, sobre todo si hay fiebre: Agua, Agua de frutas cocidas, Jugos naturales si no hay diarrea o vómitos, gelatinas.
- Propongamos alimentos fáciles de digerir como purés, papillas, licuados, sobre todo cuando está comprometido el aparato digestivo y respiratorio.
- Cuidemos la temperatura de las preparaciones: que sea templada y no extrema.
- Si estuviesen indicados antibióticos, son aconsejables los bioyogures y leches cultivadas para recomponer la flora intestinal que se debilita en presencia de estos medicamentos.
- Propongamos volúmenes pequeños de comida, tomando la precaución de enriquecerla, de concentrarla en nutrientes, con mayor frecuencia en el día.

¿Cómo se hace?
• Agregando cereales a la leche ( crema, arroz con leche, avena ) o a las sopas ( fideos, arroz, sémola) en vez de caldos
• Preparando licuados en vez de jugos
• Preparando las comidas con leche en vez de con agua.
• Es posible recurrir a alimentos especialmente enriquecidos como Cereales infantiles, Leches con agregado de Calcio y Hierro, para niños mayores de dos años. ( estas son muy útiles si el aporte de esos nutrientes es insuficiente).
• Existen también leches diseñadas para menores de 2 años que puede recomendar el pediatra de tus hijos.
• Agregando aceite crudo adicional a las preparaciones principales

Si tuviesen diarrea y/o vómitos, lo más importante es HIDRATARLOS
Los menores de dos años se deshidratan con mayor facilidad, consulta al equipo de salud inmediatamente.

Si el bebé está siendo amamantando, no suspendas la lactancia, alimentalo más seguido. Continúa alimentándolo siguiendo las indicaciones del pediatra sobre cuando reiniciar la alimentación sólida, y en ese momento es importante recordar:
Los alimentos cocidos son mejor opción especialmente, frutas y verduras pastas simples, arroz, lácteos y carnes magras en porciones pequeñas. Evita salsas, condimentos picantes o alimentos muy elaborados.

Si, por el contrario, estuviese estreñido:
El líquido sigue siendo fundamental, en lo posible fresco o frío. Proponele jugos de fruta fresca diluidos para no irritar el intestino. Es importante disminuir el consumo de azúcar y productos que la contienen (golosinas, helados, productos de panadería como bizcochos, masitas etc) ya que esta interfiere negativamente en el movimiento intestinal.
Ayúdalo con frutas y verduras crudas y con cáscaras en lo posible y con alimentos integrales como panes, galletas o cereales para el desayuno.
Los yogures naturales con frutas frescas o desecadas como ciruelas u orejones, para dar sabor y color son de gran ayuda.

Una vez superado el episodio de enfermedad, retomaremos gradualmente la alimentación completa, variada, suficiente y equilibrada habitual, acompañando la recuperación de los chiquitos que en general, y por suerte, es asombrosamente rápida!

Es importante aclarar que si un niño tiene una enfermedad crónica su alimentación debe estar supervisada permanentemente por un profesional para optimizar su estado de salud.
 

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