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Dislexia

Licenciada Griselda Maupeu

¿Cómo detecto si mi hijo tiene dislexia?
Se llama dislexia (de dis- -dificultad, anomalía, y el griego λέξις, habla o dicción) al trastorno de la lectura que imposibilita su realización correcta. Aunque convencionalmente el término se aplique también a la dificultad para una correcta escritura, en este caso el término médico apropiado es el de disgrafía. En términos más técnicos, en psicología y psiquiatría se define la dislexia como una discrepancia entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento de un sujeto, sin que existan problemas sensoriales, físicos, motores o deficiencias educativas.

Existen factores hereditarios que predisponen a padecerla. Sin embargo, aún no están claros otros factores que pueden estar implicados en el curso del trastorno, tales como causas genéticas, dificultades en el embarazo o en el parto, lesiones cerebrales, problemas emocionales, déficits espaciotemporales o problemas en cuanto a la orientación secuencial, de percepción visual o dificultades adaptativas en la escuela.
Estudios del ámbito neurológico han descubierto diferencias en el giro angular; (estructura cerebral situada en el lóbulo parietal del hemisferio cerebral izquierdo); entre sujetos disléxicos y grupos de control. Estudios similares han visto que existe un funcionamiento pobre de esta región cerebral.

Otras teorías del ámbito médico más minoritarias la achacan a que el hemisferio cerebral derecho, que sería responsable de procesar la información visual, realiza su tarea a una velocidad inferior que el lado izquierdo, encargado de los procesos del lenguaje, o a que existe una mala conexión interhemisférica.

Asimismo, desde el ámbito de la psicolingüística, se ha visto que uno de los déficits centrales en la dislexia, especialmente en los niños más pequeños, es una baja conciencia fonológica. La conciencia fonológica es el conocimiento que tenemos las personas para dividir el habla y la escritura en estructuras cada vez más pequeñas. Esto es compatible con los estudios neurológicos antes comentados, ya que se han observado déficits de este tipo en sujetos que han sufrido una lesión cerebral en el giro angular.

¿Qué es la dislexia?
La dislexia es una alteración en la adquisición de la lectoescritura en niños que tienen una inteligencia normal, esto está bueno aclararlo. Y que, sin ningún otro síndrome que lo justifique tienen esa dificultad de adquisición de la lectoescritura. La dislexia se da en mayor porcentaje en varones que en niñas, hoy se acepta que tiene un origen genético, siguen los estudios en esta rama de la genética para ir aclarándolo cada vez más. Se manifiesta con errores peculiares a nivel de la escritura y de la lectura, que además son persistentes.

¿Son siempre los mismos errores o varían?
Eso depende del tipo de dislexia. Hay diferentes enfoques del trastorno. El enfoque neuropsicoógico considera tres tipos de dislexia, La dislexia difonétca, la disaidética y la mixta. Son tres tipos de dislexia diferentes y están relacionados con el procesamiento de la información. Una falla en el procesamiento de la información simultánea daría lugar a la disaidética, una falla en el procesamiento analítico de la información daría lugar a la difonética y una falla en ambos procesos estaría dando lugar a la dislexia mixta, que sería la más complicada. Es importante diagnosticar qué tipo de dislexia tiene el niño, porque de acuerdo al tipo que sea es el tratamiento que debe hacer el niño. De eso dependerá la efectividad del tratamiento. No hay estadísticas en nuestro país, pero la dislexia corresponde a un 5% de niños, de un gran grupo de niños que tienen dificultades en la lectoescritura.

¿Cómo los papás podemos identificar qué el niño tiene dislexia?
En general los padres no se dan cuenta de la dislexia hasta el momento en que el niño ingresa a un jardín de infantes, a una institución de educación preescolar. Es ahí donde el maestro tiene que tener el ojo acostumbrado, para ver elementos que sean propios de una dificultad posterior. Vuelvo a decir que detrás del ojo observador hay un enfoque teórico, para poder observar lo que se quiere observar. El niño pequeño pasa por una etapa que es la logográfica, que es cuando el niño tiene una gran facilidad para descubrir logos y para reconocer logos. El maestro preescolar puede observar que hay niños que no reconocen logos fácilmente, o que no se interesan por las letras de su nombre, o que tienen dificultades para secuenciar o reconocer los días de la semana. Esos son elementos que les deben llamar la atención. A su vez tienen que observar y seguir a esos niños a ver cómo se comportan. Y yo aconsejo la intervención temprana, aunque mucha gente no está de acuerdo con esta postura. Prevenir que se fije el síntoma e intervenir tempranamente y no esperar a los 8 años que es cuando recién se puede diagnosticar la dislexia como tal, después de los 8 años.

¿Qué significa empezar a trabajar antes?
Empezar a trabajar antes significa sacar las piedras del camino, contribuir a que el niño no se frustre y aprovechar una etapa fundamental en el niño que es mucho más plástica desde el punto de vista del desarrollo del sistema nervioso.

PARA TENER EN CUENTA:
1) La dislexia es una alteración en la adquisición de la lectoescritura en niños que tienen una inteligencia normal. Y que, sin ningún otro síndrome que lo justifique tienen esa dificultad de adquisición de la lectoescritura
2) Hay diferentes enfoques del trastorno. El enfoque neuropsicoógico considera tres tipos de dislexia, La dislexia difonétca, la disaidética y la mixta.
3) Existen factores hereditarios que predisponen a padecer la dislexia. Sin embargo, aún no están claros otros factores que pueden estar implicados en el curso del trastorno, tales como causas genéticas, dificultades en el embarazo o en el parto, lesiones cerebrales, problemas emocionales.
4) En general los padres no se dan cuenta de la dislexia hasta el momento en que el niño ingresa a un jardín de infantes, a una institución de educación preescolar.
 

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