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Lactancia y alimentación

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Nutrición

Lic. en Nutrición Luciana Lasus

Los expertos en nutrición establecen que los niños deberían evolucionar progresivamente de la dieta del lactante a la alimentación del adulto, sin reducir alimentos que le brinden energía y nutrientes necesarios para alcanzar el crecimiento y desarrollo esperados.

Los niños necesitan alimentos que se adapten a sus posibilidades motrices, nutricionales y sociales, que están contempladas en el esquema de incorporación de alimentos que proponen los pediatras uruguayos. Les proponemos a continuación una guía para dar estos primeros pasos tan importantes.

A partir de los 6 meses de edad
El bebé es capaz de sentarse con apoyo , girarse por si mismo , mirar activamente , girar la cabeza y puede tragar comida semilíquida

La leche como único alimento ya no es suficiente , los demás alimentos sólidos serán complementarios de la lactancia o leche indicada por el pediatra

Las preparaciones deberán: tener ingredientes 100 % naturales , evitar tener sal ni azúcar agregada y ser de textura fina y fácil de digerir

Son opciones para esta etapa:
Frutas: banana, manzana, pera, ciruela, durazno. Cocidas al principio.
Verduras: zapallo, calabaza, zanahorias, papas, boniatos, zapallitos.
Cereales sin gluten: arroz, maíz.
Agua sin gas.

A partir de los 7 meses de edad
El bebé se sienta en una silla de comer y muestra buen control de su lengua y labios.
Gradualmente puede sostener la comida y llevarla a su boca.
Está listo para conocer nuevos sabores y necesita incluir nuevos alimentos en su dieta, estos deben ser incorporados en forma gradual y de a uno.

Es tiempo de presentarle al niño nuevos sabores. Utilizar recetas sencillas y recurrir a mezclas de alimentos para optimizar el sabor. Asegurar siempre una textura fácil de tragar.

Se agregan carnes: vaca y pollo, lácteos: queso blanco y yogur natural sin colorantes.
Y más vegetales: brócoli, nabo, chauchas, coliflor.
Cereales con gluten: Cereales infantiles con gluten, harina, pastas, galletas. Siempre que el pediatra lo indique.

Se logra así más variedad en la dieta. Cuando todos los alimentos se toleran bien se pueden combinar. Se evoluciona gradualmente de la papilla totalmente procesada, a pequeños trozos.

Se incluyen gradualmente dos comidas principales, con plato y postre.

A partir de los 9 meses de edad
Alrededor de los 8- 9 meses el bebé se sienta sin ayuda y mantiene su cabeza erguida, ya expresa su apetito y comienza a masticar de ambos lados tragando con más facilidad. Aparecen generalmente los primeros dientes.

La comida sólida es ahora el componente más importante de su dieta, está listo para descubrir sabores y texturas.

Lo recomendable es ofrecer sabores y texturas más complejas que hasta ahora. Proporcionar trozos de alimentos que acompañen sus habilidades y proponer recetas más variadas.

Se agregan: huevo ( yema solo, la clara se deja para más adelante) leguminosas peladas y pisadas al principio.

A partir del año de edad
El niño de un año expresa sus intereses por la comida en forma clara y contundente, puede tomar la comida con los dedos y comenzar a comer solo con cubiertos apropiados.

Es fundamental proveer una alimentación completa y balanceada. Las comidas ahora deberán ser variadas, completas y suficientes para asegurar una buena transición a la segunda infancia y un adecuado crecimiento y desarrollo del pequeño.

A lo largo de un día el niño de un año puede ir integrándose a la mesa familiar consumiendo:
Lácteos: leche, yogures naturales, quesos)
Carne, huevo o leguminosas: pescado, pollo o vaca, soja.
Frutas y verduras: todas y en las dos comidas de todos los días.
Pasta, papas, arroz, maíz, cereales
Cereales infantiles, panes o galletas en desayunos y meriendas.
Aceite crudo.
Agua.

Estos alimentos se distribuyen en cuatro comidas principales: desayuno, almuerzo, merienda y cena.

Y se preparan al horno, plancha, parrilla, microondas o vapor: evitar la fritura como forma habitual.

 

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