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Dificultades de audición de los bebés

Los problemas auditivos más comunes en los niños suelen estar relacionados a infecciones o inflamaciones de los oídos u otitis.

Por: Doctoras Alicia Munyo y Gabriela Gnazzo

Estas infecciones pueden estar causadas por diferentes condiciones del oído externo (otitis externa) o del oído medio (otitis media), relacionadas a alergias nasales o rinitis, adenoides o amígdalas hipertróficas o agrandadas, enfermedades respiratorias, como resfriados a repetición, que no reciben atención y que favorecen el congestionamiento de fosas nasales, garganta y canales auditivos; o a algún microorganismo que causa la infección.

En los niños pequeños son muy comunes también debido a que la trompa de Eustaquio no ha descendido lo suficiente para drenar los flujos dentro del oído medio hacia la garganta, causando acumulaciones que conllevan a crear la infección. Las otitis pueden ser temporales y ceder con los medicamentos recetados por el médico, o ameritar otros procedimientos de drenaje de la mucosidad a través de una incisión de la membrana timpánica, llamada miringotomía con o sin colocación de tubos de ventilación; pero, si no son detectadas y tratadas a tiempo, pueden ocasionar grandes daños al oído medio, causando una pérdida de la audición permanente, que puede ser de grado leve, moderada o severa, dependiendo del tiempo de duración, de las repeticiones y de la severidad del cuadro. Las hipoacusias causadas por infecciones o enfermedades que afecten al oído después del nacimiento, se llaman hipoacusias adquiridas.

Otros problemas auditivos pueden aparecer desde el nacimiento, por alguna alteración durante la gestación, como por ejemplo, enfermedades infecto contagiosas adquiridas por la madre, (como la rubéola); enfermedades de la madre, (como la diabetes, toma de medicamentos) o malformaciones del oído, entre otras. Las hipoacusias también pueden ser adquiridas durante el parto, generalmente por falta de oxígeno o hipoxia neonatal, presión alta o preeclampsia de la madre, etc. Cuando el bebé nace con la pérdida auditiva, se le llama a ésta hipoacusia congénita. Estas suelen ser de carácter permanente y generalmente de grado severo a profundo.

Además existen las hipoacusias hereditarias, es decir, el bebé hereda genéticamente la pérdida auditiva por información contenida en los cromosomas de uno de los padres. Cuando uno de sus padres (herencia dominante) u otros familiares, como primos o tíos (recesiva) sufre disminución del sentido auditivo, un recién nacido tiene mayor riesgo de padecer la misma incapacidad.

Algunos síndromes comportan también alteraciones en la formación del oído y es común que estas anomalías se presenten junto con otras en algunas partes de la cara, el corazón u otros órganos; éstas son llamadas malformaciones congénitas, las cuales suelen ser en ambos oídos (bilateral) y conllevan algún grado de pérdida auditiva.

Las pérdidas auditivas congénitas pueden ser detectadas desde el nacimiento si se evalúa al recién nacido con pruebas de tamizaje auditivo neonatal, las cuales debieran ser aplicadas en todas las clínicas u hospitales, a todos los recién nacidos vivos del país, con o sin antecedentes de importancia, antes de ser dados de alta. No obstante, no todos los hospitales y/o clínicas cuentan con los equipos necesarios para realizar estas pruebas, por lo que el médico pediatra debe recomendar a los padres que realicen estas pruebas durante el primer trimestre, de manera que pueda ser detectada cualquier pérdida auditiva en forma temprana (detección temprana), para establecer el diagnóstico correcto y realizar el tratamiento indicado por el médico otorrinolaringólogo y/o la posterior adaptación de audífonos o prótesis auditiva más conveniente. Yo recomiendo una evaluación durante el primer mes, para que pueda ser evaluado durante el sueño natural y evitar la sedación.

La detección tardía de una pérdida auditiva conllevará un retraso importante en las adquisiciones y desarrollo de las habilidades del lenguaje y alterará el desarrollo cognitivo y psicológico del niño, así como su adaptación social.

 

¿Cómo se llama el test que se les realiza a los bebés a los pocos días de nacer?

Se llama estudio de emisiones otacústicas y se realiza a las 48 horas del nacimiento.

 

¿En qué consiste?

Se realiza en la misma sala en la que está internada la madre, no es un estudio invasivo, el técnico concurre con una computadora portátil a la que está conectada una zonda y se le coloca al bebé en el oído con un taponcito. A nivel del oído interno hay unas células que generan un estímulo que es lo que captamos con la zonda y en la pantalla de la computadora el resultado de la audición del bebé.

Ante cualquier problema el estudio se vuelve a realizar a los 15 o 20 días ya que puede suceder que el oído esté tapado o tenga algo momentáneo.

 

¿Qué problemas se detectan con este estudio?

En general se van a ver patologías hereditarias, todo lo que haya podido pasar durante el embarazo o lo que está cercano al parto dado el momento que se realizan. Los niños pueden tener hictericia o alguna dificultad al respirar cuando nacen y eso puede influir en el resultado.

 

¿Qué problemas puede tener la madre en el embarazo que puede perjudicar la audición del hijo?

Hay algunas enfermedades como la toxoplasmosis, como el citomegalovirus, hay algunos virus que se pueden transmitir de la madre al bebé y provocar una patología auditiva.

 

¿Los problemas auditivos se pueden prevenir?

Este tipo de problemas en general no, pero es muy importante detectarlos porque el saber que el niño tiene una disminución auditiva ya es parte del tratamiento, cuanto antes se equipe con un audífono o se realice otro tipo de tratamiento más importante, no solo va a ser mejor para el sino que nos va a dar una idea de si va a hablar, o no, acorde a su edad.

 

En el correr de la infancia el niño puede desarrollar otros problemas auditivos, ¿no?

Sí, lo más frecuente es que los niños tengan otitis, y en el caso de los lactantes dada su conformación física son más propensos a padecerla que los mayores. En cualquiera de estos casos se recomienda consultar cuanto antes con el médico o el otorrino si ya lo tienen para establecer un tratamiento temprano que no genere secuelas puedan generar un problema de mayor gravedad.

 

¿Ante qué síntomas se debe consultar con un especialista?

Depende de la edad, cuando el hijo es recién nacido los padres no se dan cuenta fácilmente de que el niño tiene problemas en la audición, es muy difícil, puede darse cuenta cuando coloca los juguetes con sonido, los móviles característicos en la cuna del bebé y este no reacciona como suelen hacerlo los demás que tienen reflejos cefalogíeeos o sea mueven la cabeza, parpadean, abren los ojos, etcétera. También cómo reaccionan ante las voces desconocidas, o con el golpe de una puerta si se da vuelta para seguir el ruido, si le llama la atención, si esto no sucede se debe consultar.

 

¿Y con los más grandes?

En ese caso la señal más clara es que suben cada vez más la televisión, o parece que siempre esta distraído cuando se lo llama o incluso estarle hablando de algo que le interesa y no lo entiende o se distrae mirando otra cosa. Las maestras suelen darse cuenta también de estas señales, observan que es diferente a los demás cosa que a veces en el hogar si tiene muchos hermanos o si hay mucho ruido puede pasar desapercibido.

 

¿Detectar problemas auditivos tarde qué consecuencias puede tener?

Principalmente si el niño tiene una infección de oídos el demorarse aumenta la recurrencia de la misma una vez que se cura. 

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